martes, 29 de enero de 2008

Las historias que me robo de otras mentes...

Talvez suene un poco tétrica esta historia, es acerca de la muerte; bueno de la muerte en cierta forma claro... Esto es acerca de los animales... La verdad es increíble, creo que nunca antes había atropellado nada ni nada se había hecho atropellar por mí.

Qué te puedo contar, crees en las leyes de la probabilidad? en la ley de Murphy? en las casualidades casuales de los días comunes? Bueno pues hay días que son realmente extraños por así decirlo. Son esos días en que te levantas y no te acuerdas cuál fue el primer pie que pusiste fuera de la cama; pero igual, salís de la casa pensando que es otro día y que todo va bien hasta que empiezan las señales, algo así como un momento en el que deberías de tener más atención, pero las ignoro porque me da igual.

El camino lo conozco bien, ya sé dónde girar y por dónde voy. Todo iba de maravilla, era un viaje de relax, pero pueden las casualidades ser tan casuales y puede ser posible que en un mismo viaje pasen tantas cosas sin ser catalogadas como “rarezas” de esas que me persiguen.

El primer gran detalle que te cuento es manejar tranquila y segura -creo yo que segura, la verdad es que ese sentimiento de hombre, bueno mujer en mi caso, y máquina es casi automático, una vez dentro del coche te conviertes en un solo instrumento de tecnología: la máquina y yo con un mismo fin, llegar a mi destino-.

Como es normal los caminos rurales son bastante extraños, se puede encontrar muchas sorpresas y pues de eso se trata todo esto. A pesar de eso, digamos que hay casualidades “razonables” que no puedes dejar que te ocupen demasiado rato el pensamiento. Pero vamos a los hechos, es la parte en la que entro en cuestionamientos más serios, porque la primera parte no es nada si la comparo con la segunda y la tercera.

Existe en la naturaleza el suicidio? Antes creía que los animales en su conciencia primitiva no podían caer en esas cosas, pero después de esto no sé que pensar!!!! Estoy hablando de un pájaro suicida que se dejo caer en picada desde el cielo contra el bumper de mi auto y decidió, despechado por amor talvez, encontrar la muerte conmigo, pero ¿por qué conmigo? ¿de todos los autos que recorren ese camino diariamente por qué conmigo? Pasé en el momento exacto en que aquel kamikaze animal decidió acabar con su existencia y terminar despedazado entre el metal, el asfalto y el hule de las llantas... Después de ver tan honorífica escena, es de entender mi preocupación y el por qué lo escribo. Aquello se quedó en mi mente: las plumas que volaban y la imagen del estúpido pájaro que pasó a mejor vida delante de mis ojos.

Pero sigo... El calor de Guanacaste ahoga a cualquiera que vaya en un vehículo cerrado y como era bastante extremo, como siempre; todas las ventanillas iban abiertas para que el sol y el viento nos dieran un poco más de aliento para continuar un feliz viaje después de la horrorosa escena del pájaro muerto. Pero cuántas posibilidades hay de ir manejando a una velocidad razonable, mirar a la orilla del camino a un hermoso zorrillo y saber que lo vas a aplastar si no se quita? Cuántas posibilidades hay de lograr evitarlo y pasarle tan cerca solo rozándolo, creo, sin atropellarlo, sin golpearlo y que el animal se asuste tanto en ese momento que se mee y que todo su hedor entre en el vehículo y en los ojos de quienes estábamos entro de él? Cuántas posibilidades existen en el mundo para que estas cosas sucedan?

Aquí no termina la historia. No, todavía hay más! Por eso digo qué posibilidades existen, para que todo pase en un mismo día. Y todo había empezado como un día común, con la naturalidad de siempre: me preparé, comí algo a prisa porque ya me esperaban; siempre me esperan, no es que me guste es que las situaciones de la vida se prestan para que yo llegue con algún retraso de tiempo, aunque he de confesar que no soporto esperar a nadie. Pero igual era de esos días que lo que esperas es pura diversión y en vez de eso se queda esto grabado en la cabeza como el día de las tragedias animales…

Ya llegando al final de tan trágica historia , ya el mal olor había abandonado el auto, o talvez ya nos habíamos acostumbrado a él, pero entre risas habíamos dejado atrás este otro incidente y nos preparábamos para seguir con nuestro camino de regreso, yo más que los demás, pues era yo quien llevaba el volante.

La música y el camino, yo y los demás y delante de mi una manada -no sé si se dice manada o grupo o cómo llamarlo-, bueno un pichazo de cerdos que cruzan felices la carretera sin ningún control ni miedo. Sueno la bocina y ninguno de los animales se mueve más de lo que ellos mismos deciden y yo que me acerco más y más a lo lejos y los cerdos que siguen su rumbo sin hacerme caso en absoluto.

Bajo la velocidad y ellos no aumentan su ritmo, empiezo a moverme dentro de estos cerdos que me pasan cerca, por todas partes y empiezan a correr asustados delante, a los lados y por detrás de mi coche. No tengo escape, estoy atrapada entre los cerdos y los cerdos conmigo!!!. Minutos después se escucha un cerdo bajo mis llantas: atropellé a uno!! Para suerte del animal no lo mate, creo, bueno no en ese momento; no es que esté al 100% segura lo que si estoy estoy muy segura es que los cerdos son animales muy flexibles porque se levantó y corrió a toda prisa cerca de sus amigos. La verdad es que no sé que le pasó, sólo recuerdo que ese animal salió de por abajo del auto y cojeaba un poco…

Entonces?
Soy experta en perderme en mi mente, parte por sufrir de la cabeza y en parte por ser mitad poeta.
Desasocio mi presente y me dejo llevar por las imágenes que hace mi mente de futuros. Será esto humano, será más bien una condición completamente de mi género, o quizá sea parte de esta habilidad de poder entrar en tus ojos; esa habilidad que me traiciona de cierta manera y me obliga a sentir de más e incluso a sentir lo que estas sintiendo en ese momento.
A veces me dejo guiar por aquello que me pasa por la mente, escribo y escribo lo que estoy pensando, nunca lo que estoy sintiendo; pero me dejo guiar también por mis instintos que hacen que te necesite y entonces se confunde todo en estos colores azules con los que me meces y me haces ser otra yo, esa yo que quiere dueño y que sueña demasiado, esa misma que te besa apasionada y te acaricia por debajo de las cobijas.
Seria demasiado sencillo dejarme llevar, a volar de tu mano, si; de tu mano por ejemplo y encontrar un rumbo nuevo, pero que seria de mi? Son estas ganas de seguir también y esperanza de encontrar tengo… pero quiero, necesito que entender primero cómo dejo de sentir, cómo dejo de pensarte, cómo dejo de imaginar tus manos que tocan suavemente, cómo dejo de sentir esto: algo así como sentirme vacía y llena al mismo tiempo.

¿MUJER?

Hay días que soy menos mujer que otros, hay días que soy mujer que otros… Y me pierdo y no sé si quiero encontrarme…
Hay días que logro soltarme lentamente de tu mano mientras duermes y volver a ser yo…
Hay momentos en que respiramos el mismo aire, que nos besamos y tenemos la misma boca, el mismo aliento y sentimos lo mismo.
Nos convertimos en conchas, nos abrazamos fuerte y estamos.
En ocasiones puedo ser tu viento,
puedo ser tu almohada,
un cuerpo donde descansas; y tu: mi abrigo,
generalmente me cobijas y me abrazas y yo siento y que me quedo con las ganas de sentir más, de encontrar más…
Momentos en los que desearía ser aire y volar por la ventana y poder ir a buscarte.
Hay momentos en que quisiera enamorarme, perderme por un momento en lo profundo de tus ojos y dejarme llevar… solo dejarme llevar, eso sería tan bonito…
Te encontraría en el camino y seguro me sonreirías y me dirías que me estabas esperando hace rato con los brazos cruzados y todo despeinado,
seguro alumbrarías paras mi…
Hay días en que me gustaría ser más ángel y menos mujer…
para tocar el cielo sin necesitarte…
Hay días que desearía poder tomar todas tus expectativas y las mías;
y las ilusiones y los ratos,
botarlos y empezar de nuevo, solo para sentir amor otra vez.

¿Has hecho burbujas de pensamientos?

Hoy me dio por pensar demasiado.
Me dio por hacerme burbujas en el cerebro y escuchar como me explotaban por dentro haciendo un ruido de fondo que me confunde un tanto, que me hace querer correr tan de prisa que deje todo atrás.
Es, talvez, esto de sentir de la forma traicionera de siempre.
Me deshago en pensamientos y me hundo en filosofías que me hacen caer en momentos existenciales de los cuales pocas veces puedo salir.
Y pensar que no he logrado superar todos mis miedos,
que dentro de mi viven, arraigadas a mi alma, pesadillas y todo lo que me asusta.
Se me quiebran toda seguridad, me tiemblan las manos y me quiebro si logras ver más allá de mis ojos o tocas mas allá de mi piel.


JUST4U

lunes, 26 de noviembre de 2007


Como una muñeca de trapo,
no porque me usen sino por ser un tanto insensible…
Trato de encontrar el camino pero me pregunto mil veces dónde está?
Me he envuelto entre los brazos de pasajeros y de amores,
me he desvestido yo misma ante el espejo tratando de encontar ese amor que se pierde,
que se confunde, que se olvida…
Mis pensamientos nos acercan o nos alejan?
Mis manos te tocan o te queman?
Mis sueños te aman o te desvelan?
No soy igual a las otras,
yo por lo general prendo vuelo.
Quiero estar en ese cielo azul donde vuelan los otros
sin sentir ningún miedo.
Quiero explotar mis cadenas,
encontrarme con las partes de este infierno que me dejaste tejido con tus dedos.
Me desaparezco,
quiero ser transparente,
gota de agua,
nube viajera…
Quiero que me tomes en tus brazos y me convenzas de quedarme;
que me ames con tus ganas,
que me llenes de ilusiones aunque sean pasajeras.
Bésame la cara,
apriétame fuerte cuando duerma,
hazme sentir que aún vale la pena.

lunes, 19 de noviembre de 2007

El ruido de fondo

No hace falta mucho para que de tus ojos salgan palabras… Son momento fugaces llenos de vida, derroches de amor de esos que nos damos… Dejamos de sentir, dejamos de pensar, solo que esta vez me tejiste una red para caer despacio sin lastimarme. Y me fui de viaje astral entre tus brazos, me volví aire por un momento fantástico.

Aquel momento que se volvió eterno, una canción infinita que nos permitió hundirnos en un instante sereno, lleno de flores, de colores, de una pasión por estar vivos, por cerrar los ojos y darnos cuenta que estamos prendidos de algo que va más allá de nosotros mismos, más allá de los sabores y extrañas figuras que nos difuminan.
La música nos movía, yo un poco mas como de costumbre, hasta que al final nos sincronizamos en un ritmo mágico y tus palabras empezaron a envolverme mariposa en su capullo, me empezaron a sonar en el alma como campanas y las incluí todas en pequeñas porciones dentro de mi cabeza, dentro de los momentos que quiero recordar por siempre…

Me das fantasía, una casi de niña. Me limpiaste la cara, me encuentras a mi misma, me permites ser solo yo, no mujer, no nido, no cuerpo, no olvido, me permites ser alma… ser contigo solo un alma y entendernos mejor que lo predicho. Y me haces volar llena de gorriones encendidos, me atropellas con corazones la vista.

Es increíble me permites olvidarme del ruido del fondo, concentrarme en nosotros, en segundos de eternidad y solo sentir como se flota, como se vuela, como se respira sin importarnos un bledo lo que pasa a nuestro alrededor. Nos confundimos, nos volvemos transparentes, nos vamos de la mano al país de las maravillas.

Esto, a esto le llamo amor… es solo aprender a compartirse, dejar de lado lo que somos… solo sentir…

Gracias por ese instante perfecto… gracias por estar conmigo…
Love U!!!

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Si me acerco a tu puerta y dejo abrir mis ojos de fiera; si me deshago las horas enteras entre suspiros y miedos; si me estremezco imaginando lo que hay allá afuera…
Me convierto en gata, me transformo y me asomo a mi ventana. Me oculto tras la cortina de seda que deja translucida mi figura y te observo. Observo como te vas a lo lejos, como te acercas. Te observo fijamente como a mi presa y me imagino las maravillas de tu belleza.
Pasa el tiempo y que me importa, te estoy esperando acá adentro; yo quiero encontrarte, quiero tenerte, quiero vaciarte y hacerte un pastel.
Me pregunto qué miran los otros tras sus ventanas, encontrarán ellos lo que están buscando o miran solo por mirar? Se transformarán los otros en gatos como yo o solo pegan asustados como las moscas contra el cristal tratando de escapar?
Hasta dónde llego, hasta dónde puedo, hasta dónde me alcanza el pensamiento para imaginarte mío sentado en mis campos y brillando conmigo.
¡Qué fácil es soñar! Cuántas veces más me desharé en olvidos y renaceré en sonrisas, en pecados y cosquillas. Invítame a pasar o te invito yo que da igual; entra a mi nido, a mi casa, a mi vida, a mi ventana y no salgas más…