Qué te puedo decir? Ser mamá es una combinación de algo fácil y difícil al mismo tiempo… Al principio, la primera vez que me di cuenta que alguien ya existía dentro de mí me asusté muchísimo, el mecanismo en sí de cómo había pasado aquello lo conocía bastante bien, pero nunca me imaginé y menos a esas edades en que eres todavía una mezcla entre súper héroe e inmortal. Sin embargo lo tomé bastante bien y desde que llegó a mi vida, he ido creciendo yo con él y él conmigo.
La segunda vez aceptarlo y vivirlo fue más fácil, si no menos doloroso. Es una lástima que seas hombre, porque esto por más de que te lo explique nunca podrás comprenderlo al 100%, es una cuestión de género más que de otra cosa. Sólo imagínate lo que es saber que vas a sentir el peor dolor de tu vida, que vas a servir de puente para que alguien llegue al mundo. Es un sufrimiento aceptado, es casi un sacrificio pero el premio no tiene fin.
La maternidad es un sentimiento que podría describirlo como egoísta porque es entre aquella mujer y su hijo, muy profundo… Darías tu vida por alguien? Yo ya la he dado dos veces!!!! Es muy impresionante la fuerza y el poder de una mujer en esos momentos, casi inderrotable. Por unos momentos ella es un dios capaz de crear y hacer llegar al mundo a un ser diferente, alguien nuevo bajado del cielo por las manos de los ángeles.
Si lo piensas todos estamos aquí gracias a la fuerza de nuestras madres, a ese momento en que no se puede decidir solo pensar en hacer lo mejor que puedas para tenerlo entre los brazos.
La maternidad es una ternura, un símbolo místico, la perfección de la naturaleza. Es un recurso inagotable porque mujeres hay miles y en sus vientres millones de semillas todas listas, preparadas incluso desde antes de nacer.
No existe un momento de mi vida que no agradezca la oportunidad que se me fue dada, que no vea a mis creaciones andar por la casa, pelearse por mi regazo, pedir de comer, mirar la TV, escucharlos hablar y reír, despertarse y jugar, ser ellos hasta cuando se amarran los zapatos. Con sus personalidades de formas y colores distintas a las mías, pero tan míos como el aire que respiro aunque sea por un momento, por su infancia.
Y los veré levantar vuelo y sonreiré, segura, tranquila que fui yo la que les di la vida.
aqui dejo lo que pienso, lo que se cuela en mi alma, en mi cabeza y no me deja tranquila hasta que lo escriba...
sábado, 8 de septiembre de 2007
viernes, 7 de septiembre de 2007
La rutina de la vida
La gente dice que la vida es una rutina, para mí no lo es. Pues me levanto todos los días temprano, en la carrera matutina de preparar a los niños, las meriendas, los almuerzos, prepararme yo, dejar la casa de buena manera, porque mi abuela dice que nunca hay que salir de casa dejando ropas tiradas y camas sin hacer o el baño y la cocina desordenados; dice que no vaya a ser que entren a tu casa de emergencia y se lleven una mala impresión de ti, algo así como el tema de la mala ropa interior y los calcetines con huecos.
Como ya lo sabes voy a trabajar todos los días, igual que la mayor parte del mundo. Me encamino al mundo, tomo los medios (que odio por cierto, porque la mayor parte de las veces la gente que viaja en ellos no tienen ninguna clase de consideración, como el otro día que se sentó junto a mi un muchacho que probablemente tenía problemas de olfato, porque no es posible oler así y salir a la calle de todas formas).
Todos los días hago prácticamente lo mismo: llego al trabajo, enciendo la computadora, me conecto en el Chat para saludar a mis amigos y a mi hermano, y saludar a otros que no son ni amigos ni hermanos, -te preguntarás para qué los tengo ahí, la verdad todavía no lo sé, es una pregunta que merece un cuento completo-. En fin el día sigue su curso.
No es que quiera llevarle la contraria al mundo, pero la vida no es siempre la misma, cambia de color. Para mi las mañanas son algo naranja, las tardes un poco verdes y las noches azules y todos los días son diferentes tonos. También cambias de humor constantemente, comes diferente todos los días, usas ropas distintas y tienes diferentes pensamientos cada minuto. Entonces cómo es posible que la vida sea una rutina, será para quien lo quiera ver de esa manera. Además, como ya lo he contado anteriormente mi vida tiene dos extremos el yo como persona, individua, mujer y ego; y el yo madre que hace que los días sean como un juego. Lo que haga todos los días varía de acuerdo a mis emociones, a mis recuerdos, hasta a lo que soñé la noche anterior, al sexo, a lo que te conté ayer, a la película de terror que miré anoche, en fin a mis sueños…
Como ya lo sabes voy a trabajar todos los días, igual que la mayor parte del mundo. Me encamino al mundo, tomo los medios (que odio por cierto, porque la mayor parte de las veces la gente que viaja en ellos no tienen ninguna clase de consideración, como el otro día que se sentó junto a mi un muchacho que probablemente tenía problemas de olfato, porque no es posible oler así y salir a la calle de todas formas).
Todos los días hago prácticamente lo mismo: llego al trabajo, enciendo la computadora, me conecto en el Chat para saludar a mis amigos y a mi hermano, y saludar a otros que no son ni amigos ni hermanos, -te preguntarás para qué los tengo ahí, la verdad todavía no lo sé, es una pregunta que merece un cuento completo-. En fin el día sigue su curso.
No es que quiera llevarle la contraria al mundo, pero la vida no es siempre la misma, cambia de color. Para mi las mañanas son algo naranja, las tardes un poco verdes y las noches azules y todos los días son diferentes tonos. También cambias de humor constantemente, comes diferente todos los días, usas ropas distintas y tienes diferentes pensamientos cada minuto. Entonces cómo es posible que la vida sea una rutina, será para quien lo quiera ver de esa manera. Además, como ya lo he contado anteriormente mi vida tiene dos extremos el yo como persona, individua, mujer y ego; y el yo madre que hace que los días sean como un juego. Lo que haga todos los días varía de acuerdo a mis emociones, a mis recuerdos, hasta a lo que soñé la noche anterior, al sexo, a lo que te conté ayer, a la película de terror que miré anoche, en fin a mis sueños…
martes, 28 de agosto de 2007
Soñé con Libélulas
Anoche soñé con libélulas de colores: amarillas y azules, otras eran verdes y rojas. Ellas volaban juntas y nos rozaban los cuerpos. Soñé que estos simpáticos animalitos trataban de decirme algo y estabas vos en mi sueño, casi como un fantasma; sabía que estabas ahí, te sentía y hasta te podía oler, pero no hablaste –solo te quedaste parado junto a mi, observando las libélulas que volaban y hacía toda clase de piruetas en el aire, algo así como una danza de amor-.
Durante el sueño no hablamos, me di cuenta de que me sujetabas la mano porque podía sentirte, pero era como si me sujetase yo misma y las hermosas libélulas seguían volando cerca de tu auto, aquel que tenías cuando te conocí.
Siempre he sido una persona muy inconstante con mis deseos, me confundo, me distraigo fácilmente de mi objetivo; dicen que padezco de algo llamado DA (déficit atencional para los psicólogos), yo lo veo como una forma de no apegarme demasiado a las circunstancias, eso me lo enseñó la vida desde mis primeros pasos cuando desdichadamente perdí la escalera que me llevaba al cielo y tuve que aprender a subir por otros medios.
Pues esta mañana curiosamente, cuando desperté y me acordé de mis viajes nocturnos en el que estuviste, se me ocurrió buscar el significado de tan hermoso sueño y adivina que encontré, pues esto que te escribo a continuación:
Significado de soñar, sueño con, sueños de Libélula
Inconstancia en las decisiones y en los actos que realiza. Su imaginación no puede permanecer fija en un objetivo preciso y consagrarse a él hasta su conclusión. -
Entonces me pongo a pensar en eso de que las casualidades no existen, será que la ambivalencia de mis sentimientos hacia ti es tan grande que me vuelan libélulas en los sueños, que ellas revolotean y se aman entre sí para recordarme esta sensación extraña que dejamos uno en el otro?
Pues bien, de la forma que fuese, no quiero analizar demasiado lo que me pasa porque prefiero tantas veces no entender para nada las cosas que me pasan. Dejar que algunos recuerdos se los lleve el viento, que se vayan volando como mis libélulas por los aires felices y juguetonas.
Durante el sueño no hablamos, me di cuenta de que me sujetabas la mano porque podía sentirte, pero era como si me sujetase yo misma y las hermosas libélulas seguían volando cerca de tu auto, aquel que tenías cuando te conocí.
Siempre he sido una persona muy inconstante con mis deseos, me confundo, me distraigo fácilmente de mi objetivo; dicen que padezco de algo llamado DA (déficit atencional para los psicólogos), yo lo veo como una forma de no apegarme demasiado a las circunstancias, eso me lo enseñó la vida desde mis primeros pasos cuando desdichadamente perdí la escalera que me llevaba al cielo y tuve que aprender a subir por otros medios.
Pues esta mañana curiosamente, cuando desperté y me acordé de mis viajes nocturnos en el que estuviste, se me ocurrió buscar el significado de tan hermoso sueño y adivina que encontré, pues esto que te escribo a continuación:
Significado de soñar, sueño con, sueños de Libélula
Inconstancia en las decisiones y en los actos que realiza. Su imaginación no puede permanecer fija en un objetivo preciso y consagrarse a él hasta su conclusión. -
Entonces me pongo a pensar en eso de que las casualidades no existen, será que la ambivalencia de mis sentimientos hacia ti es tan grande que me vuelan libélulas en los sueños, que ellas revolotean y se aman entre sí para recordarme esta sensación extraña que dejamos uno en el otro?
Pues bien, de la forma que fuese, no quiero analizar demasiado lo que me pasa porque prefiero tantas veces no entender para nada las cosas que me pasan. Dejar que algunos recuerdos se los lleve el viento, que se vayan volando como mis libélulas por los aires felices y juguetonas.
Este cuento lo hizo mi mariposa para mí, qué orgullo!!!!
Mi mamá y yo
Mi mamá vivía en un sueño fantástico de un castillo que en el sueño ella era la reina y yo era la princesa éramos muy felices y nos amábamos muchísimo entonces vino un pegaso rojo. Era del amor era hermosísimo y nos montamos en el entonces nos llevo a un mundo nuevo. Donde habían: Duendes, Unicornios, Fénix y Pegasos. Regresaron y no había nadie entonces regresaron al mundo nuevo y ahí estaban todos jugando con los duendes, unicornios y los pegasos de muchos colores como: rojos, azules, verdes, celestes, amarillos, anaranjados, rosados, lilas, morados, dorados, plateados, blancos, grises y cafés hice quedaron viviendo ahí.
fin
Hice este cuento para ti para mi amada
Mamá
Eres la mejor mamá del mundo entero
Mi mamá vivía en un sueño fantástico de un castillo que en el sueño ella era la reina y yo era la princesa éramos muy felices y nos amábamos muchísimo entonces vino un pegaso rojo. Era del amor era hermosísimo y nos montamos en el entonces nos llevo a un mundo nuevo. Donde habían: Duendes, Unicornios, Fénix y Pegasos. Regresaron y no había nadie entonces regresaron al mundo nuevo y ahí estaban todos jugando con los duendes, unicornios y los pegasos de muchos colores como: rojos, azules, verdes, celestes, amarillos, anaranjados, rosados, lilas, morados, dorados, plateados, blancos, grises y cafés hice quedaron viviendo ahí.
fin
Hice este cuento para ti para mi amada
Mamá
Eres la mejor mamá del mundo entero
viernes, 24 de agosto de 2007
Poesia
Estrellada Magdalena de desilusiones,
mi tu, mi yo, mi vida completa refractada en estos espejos de vida;
totalmente desnuda de almas y cuerpos desprotegidos por el tiempo.
Qué traes para contarme?
Cuáles son hoy tus secretos?
Margarita ajena llena de lunas y nubes y estrellas,
me dejaste en alta mar sola y sin aliento;
paloma que se escapa y vuela.
A dónde me guiarán tus pasos?
Dónde escondiste mis sueños?
Que sin sentido me has dejado en este campo de promesas,
invadida de tus besos y todas tus cosechas.
Atada de manos, alas y cuerpo,
inundada de adjetivos y piezas de rompecabezas,
vacía un poco
aunque si mi copa está llena,
buscando muros donde pegar estas siluetas...
mi tu, mi yo, mi vida completa refractada en estos espejos de vida;
totalmente desnuda de almas y cuerpos desprotegidos por el tiempo.
Qué traes para contarme?
Cuáles son hoy tus secretos?
Margarita ajena llena de lunas y nubes y estrellas,
me dejaste en alta mar sola y sin aliento;
paloma que se escapa y vuela.
A dónde me guiarán tus pasos?
Dónde escondiste mis sueños?
Que sin sentido me has dejado en este campo de promesas,
invadida de tus besos y todas tus cosechas.
Atada de manos, alas y cuerpo,
inundada de adjetivos y piezas de rompecabezas,
vacía un poco
aunque si mi copa está llena,
buscando muros donde pegar estas siluetas...
Amaneceres
Hoy por hoy es un día normal, me he despertado, me quité un poco el pelo de la cara, traté de estirarme y medir la calidad de energía con la que amanecía. Te miré a mi lado y estabas todavía dormida, entre bostezos y mucho sueño te has despertado y me miraste a los ojos y desenvolviste tu cuerpo de mariposa recién nacida, ahí estabas toda tu en tu esplendor de los días dormidos, esperando ver el nuevo día que se refleja por la ventana de mi habitación, aún en medio tinieblas y sin ganas de despertar.
Entonces traté de levantarme y estirarme un poco, estabas tan bella entre dormida y despierta, tratando de hablar conmigo de algo de tus sueños, algo así como que soñaste con cometas y cosas de esas con las que sueles soñar mi niña tierna, - pensar que por lo general yo sueño pesadillas y monstruos que me persiguen, momias y gritos-. En fin me contabas cosas extrañas de ese planeta al que vas cuando te soltás de mis brazos y viajas despacio por entre las nubes. Luego, entonces me levanté despacio y me senté en la cama mientras tu hacías volteretas y sonreías espacio. Busqué mis pantuflas, que no sé por qué diablos amanecen siempre en un lugar distinto al que las dejé la noche anterior – tu, mi pequeña, me dices que son los duendes- Entonces logré ponerme en pie y caminé hasta el sanitario donde todos los días veo reflejado mi rostro en el espejo que se asustará seguro de verme. Mientras cepillé mis dientes entraste cuatro veces a contarme que tienes una nueva amiga, que quieres ir de compras, que te peinarías distinto esta mañana y que los zapatos nuevos te lastiman; todo lo escuché con atención mi precioso caramelo y te miraba atenta mientras hablabas para entender bien tus muecas, esas que haces al hablar y ni te das cuenta.
Más luego bajé a desayunar y ya habías puesto el café y habías sacado los huevos, me hiciste mil preguntas a las que repondí la mitad, me hiciste reír un poco y luego bailamos esa canción de la radio que tanto te gusta.
Qué poco recuerda la gente de sus amaneceres, yo sin embargo los archivo cada uno como mis tesoros, especialmente porque estas vos en todos ellos con tus bromas y tus tristezas y hasta esos días de mariposa enferma que no logro comprender al 100 por ciento, pero en fin quién soy yo para apagar las luces y dejar de creer solo porque un día a dos te sintás diferente, algo afectada, furiosa y desastrosa. Seguramente yo también tendré de esos días y vos te haces la indiferente, me sonríes igual, me abrazas igual y me buscas igual, esperando que en algún momento de lucidez te de la mano y te diga alguna que otra cosilla de esas que te hacen sonreír y estar loca conmigo.
Cuántas veces mariposa me llenas la cabeza de flores y estas me perfuman hasta el alma. Cuántas veces mi vida depende de esa sonrisa cuando me levanto. Hacia dónde caminaría yo sin tus manos que guían mi destino?
Para Isabella con amor….
Entonces traté de levantarme y estirarme un poco, estabas tan bella entre dormida y despierta, tratando de hablar conmigo de algo de tus sueños, algo así como que soñaste con cometas y cosas de esas con las que sueles soñar mi niña tierna, - pensar que por lo general yo sueño pesadillas y monstruos que me persiguen, momias y gritos-. En fin me contabas cosas extrañas de ese planeta al que vas cuando te soltás de mis brazos y viajas despacio por entre las nubes. Luego, entonces me levanté despacio y me senté en la cama mientras tu hacías volteretas y sonreías espacio. Busqué mis pantuflas, que no sé por qué diablos amanecen siempre en un lugar distinto al que las dejé la noche anterior – tu, mi pequeña, me dices que son los duendes- Entonces logré ponerme en pie y caminé hasta el sanitario donde todos los días veo reflejado mi rostro en el espejo que se asustará seguro de verme. Mientras cepillé mis dientes entraste cuatro veces a contarme que tienes una nueva amiga, que quieres ir de compras, que te peinarías distinto esta mañana y que los zapatos nuevos te lastiman; todo lo escuché con atención mi precioso caramelo y te miraba atenta mientras hablabas para entender bien tus muecas, esas que haces al hablar y ni te das cuenta.
Más luego bajé a desayunar y ya habías puesto el café y habías sacado los huevos, me hiciste mil preguntas a las que repondí la mitad, me hiciste reír un poco y luego bailamos esa canción de la radio que tanto te gusta.
Qué poco recuerda la gente de sus amaneceres, yo sin embargo los archivo cada uno como mis tesoros, especialmente porque estas vos en todos ellos con tus bromas y tus tristezas y hasta esos días de mariposa enferma que no logro comprender al 100 por ciento, pero en fin quién soy yo para apagar las luces y dejar de creer solo porque un día a dos te sintás diferente, algo afectada, furiosa y desastrosa. Seguramente yo también tendré de esos días y vos te haces la indiferente, me sonríes igual, me abrazas igual y me buscas igual, esperando que en algún momento de lucidez te de la mano y te diga alguna que otra cosilla de esas que te hacen sonreír y estar loca conmigo.
Cuántas veces mariposa me llenas la cabeza de flores y estas me perfuman hasta el alma. Cuántas veces mi vida depende de esa sonrisa cuando me levanto. Hacia dónde caminaría yo sin tus manos que guían mi destino?
Para Isabella con amor….
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